Santo Domingo. – El pastor Miguel Bogaert afirmó que la República Dominicana necesita una reforma profunda del sistema político que garantice mayor transparencia, independencia institucional y una participación ciudadana activa.
Durante su intervención en el Festival de la Familia, organizado por el Ministerio Internacional Monte de Dios Horeb y celebrado el 27 de febrero en el Parque Mirador Norte, el líder religioso planteó cambios estructurales orientados según explicó a enfrentar la corrupción y fortalecer la institucionalidad.
“Urge una reforma profunda del sistema político que contemple regulación estricta del financiamiento electoral, cero fondos estatales para partidos, eliminación del clientelismo en los programas sociales y la profesionalización del servicio público”, expresó.
Agregó que estas medidas deben complementarse con transparencia obligatoria y digital, así como con una educación cívica que forme ciudadanos con ética y cultura de legalidad.
Corrupción, impunidad y liderazgo ético
El evento reunió cerca de 10,000 personas. Allí, Bogaert sostuvo que la raíz de los problemas sociales no comienza en el gobierno ni en los medios de comunicación, sino en la educación y en el desplazamiento de Dios del centro de la vida.
Afirmó que la sociedad dominicana debe enfrentar la corrupción asumiendo un liderazgo ético y una participación ciudadana valiente.
“Los países cambian cuando la ciudadanía deja de normalizar lo inaceptable. La corrupción no se sostiene sola; se sostiene con silencio, miedo, resignación y tolerancia”, manifestó.
Indicó que la corrupción no solo es inmoral, sino también económicamente destructiva, y advirtió que crece cuando hay impunidad. “Donde no hay consecuencias, hay repetición”, sostuvo, al señalar que cuando el Estado pierde autoridad moral, pierde autoridad real.
También criticó lo que denominó “liderazgo tóxico”, al considerar que divide en lugar de unir y prefiere seguidores sumisos antes que ciudadanos críticos.
Llamado a soluciones estructurales
El pastor subrayó que no basta con denunciar las fallas del sistema, sino que es imprescindible impulsar soluciones concretas. En ese sentido, abogó por el fortalecimiento de una justicia verdaderamente independiente, libre de interferencias políticas y privilegios selectivos.
Reiteró que la transformación nacional no depende únicamente del Palacio Nacional, sino de una ciudadanía activa desde organizaciones comunitarias, iglesias, universidades y jóvenes comprometidos.
Reflexión sobre familia e identidad
Durante la actividad también se abordaron los desafíos actuales que enfrenta la familia, como la indiferencia, el individualismo y la pérdida del sentido espiritual en la vida cotidiana.
Bogaert expresó preocupación por lo que describió como una confusión de identidad en jóvenes y adolescentes, situación que según afirmó impacta la estabilidad familiar y social.
En ese contexto, mencionó el fenómeno conocido como “Therian”, comparándolo con movimientos juveniles de otras épocas como los emos, hippies o punks, señalando que, aunque cambian las expresiones culturales, la necesidad psicológica de identidad y pertenencia permanece.
En el cierre del festival afirmó que “la verdad no cambia porque la cultura cambie” y citó: “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno dicen malo!”.
Además, sostuvo que en la actualidad la pureza es ridiculizada, la fidelidad considerada anticuada y la verdad bíblica etiquetada como intolerancia, como parte de su reflexión final dirigida a las familias dominicanas.





Leave a Reply